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Carnaval

Los usos y costumbres de la isla de Lanzarote en general han estado marcados por las influencias de los guanches, los esclavos beréberes secuestrados, la España peninsular y los Lanzaroteños que regresaron del Caribe y América del Sur. La alegría de los ancianos y los jóvenes, los fogosos ritmos de zamba, los trajes imaginativos y los coloridos desfiles de carnaval son elementos de origen sudamericano.
Los "Diabletes de Teguise", monos vestidos de rudas roja blancas, adornado con campanas y con una mascara de diablo corren por los pueblos de la isla bailando su "Danza de los Diabletes" para eliminar los malos espíritus. La tradición que lleva 500 años, es una mezcla de la fe de los aborígenes y los cristianos con la superstición de moros y esclavos africanos.
Otro grupo, las "Parrandas de los Buches" pasan por las calles haciendo música según una costumbre pagana y, golpean a los transeúntes con grandes burbujas de pescado, como se practica con vejigas de los animales en el carnaval de Alemania sur.
Los desfiles en Arrecife, Puerto del Carmen y Haría son los platos fuertes. Casi todos los pueblos ponen a disposición una banda con hermosos, brillantes vestidos, las llamadas Murgas, que libran rivalidad entre ellos con los tambores, instrumentos de viento y con versos de burla.
No se puede perder el carnaval de Lanzarote, porque no se celebra un fin de semana, sino la fiesta recorre de pueblo a pueblo. El miércoles de ceniza la fiesta comienza de verdad y tarda casi hasta la Pascua.